Secur Seguridad Contra Incendios

FAQS

Las preguntas que nos suelen hacer

En el ámbito de la protección activa contra incendios, es habitual que surjan dudas relacionadas con la normativa, el mantenimiento de los sistemas o las revisiones obligatorias de los equipos. Contar con información clara y actualizada es fundamental para garantizar la seguridad de las instalaciones y el cumplimiento de la legislación vigente.

A continuación, respondemos algunas de las preguntas más frecuentes sobre sistemas de protección activa contra incendios, su mantenimiento y las obligaciones establecidas por la normativa aplicable.

¿Es necesario que modifique la altura de mis extintores adaptándolos a la normativa vigente?

Sí. Con la entrada en vigor del actual RIPCI (RD 513/2017), la normativa exige que la parte más alta del extintor quede situada a una altura comprendida entre 80 cm y 120 cm sobre el suelo (anteriormente se permitía hasta 1,70 metros). Si tus extintores están instalados a la altura antigua, deben bajarse para garantizar su total accesibilidad, especialmente para personas con movilidad reducida.

Rotundamente sí. El reglamento vigente establece que la vida útil máxima de los detectores de incendios (ya sean iónicos, ópticos o térmicos) es de 10 años. Superado este tiempo, los sensores pierden fiabilidad y deben ser sustituidos obligatoriamente por una empresa instaladora habilitada para garantizar que el sistema de alarma actúe correctamente ante un fuego real.

La normativa permite que el propietario o usuario de la instalación realice únicamente las revisiones trimestrales, siempre y cuando disponga del personal capacitado y los medios necesarios para llevar a cabo estas comprobaciones visuales y de accesibilidad. Sin embargo, las revisiones anuales, semestrales y de mayor periodicidad requieren pruebas técnicas complejas y herramientas específicas, por lo que deben ser realizadas obligatoriamente por una empresa mantenedora habilitada como SECUR® INCENDIOS.

La protección pasiva engloba los elementos estructurales y materiales (puertas cortafuegos, recubrimientos) diseñados para contener el fuego y evitar que se propague. La protección activa (nuestra gran especialidad en SECUR® INCENDIOS) son los sistemas dinámicos que entran en acción directa para alertar y apagar el fuego: detectores de humo, alarmas, extintores, rociadores y sistemas de extracción de humos.

Sí. La legislación exige que todas las instalaciones de protección activa contra incendios estén sujetas a un programa de mantenimiento preventivo ejecutado por una empresa mantenedora autorizada. No tener este contrato vigente puede acarrear graves sanciones y la anulación de las coberturas de tu seguro en caso de siniestro.

Un extintor requiere una revisión visual y de accesibilidad trimestral. A nivel técnico, necesita una revisión a fondo anual por parte de una empresa certificada, y cada 5 años se le debe realizar una prueba hidrostática (retimbrado). Su vida útil máxima legal es de 20 años desde su fecha de fabricación.

No de forma predeterminada. Las centrales de detección de incendios avisan a los ocupantes del edificio mediante sirenas y señales visuales para iniciar la evacuación. Para que el aviso llegue de forma automática a los servicios de emergencia, el sistema debe conectarse a una Central Receptora de Alarmas (CRA). Desde Secur Incendios dejamos tu instalación totalmente homologada, programada y preparada técnicamente para que puedas realizar esta conexión si lo deseas.

Este es un mito común por las películas. En la realidad, cada rociador es independiente. Solo se activan aquellos rociadores que están situados directamente sobre la zona afectada por el calor del fuego (normalmente al alcanzar los 68ºC). Esto permite extinguir el incendio de forma localizada sin inundar el resto de las instalaciones.

En un entorno profesional o comercial, no. Cualquier sistema de protección activa contra incendios debe ser diseñado, certificado e instalado por una empresa instaladora debidamente habilitada ante el Ministerio de Industria. Si lo instalas por tu cuenta, la instalación carecerá de validez legal.

Depende de la «carga de fuego» y los materiales de tu local. Por norma general, se combinan extintores de Polvo ABC (muy versátiles para fuegos de sólidos, líquidos y gases) y extintores de CO2 (nieve carbónica), que son específicos para fuegos en cuadros y equipos eléctricos, ya que no dejan residuos ni estropean la electrónica.

BIE significa Boca de Incendio Equipada (las famosas mangueras rojas enrolladas en armarios de cristal o chapa). Son sistemas eficaces e inagotables, ya que están conectados a la red de agua. Su obligatoriedad depende de la superficie del recinto, la actividad (industrial, pública concurrencia, hospitalaria) y el nivel de riesgo de incendio del edificio.

El retimbrado es una prueba de presión hidrostática a la que se someten los envases a presión (como el casco del extintor o la manguera de la BIE). Sirve para comprobar que el recipiente soporta la presión sin fisuras ni riesgos de explosión. Es obligatorio realizar esta prueba cada 5 años.